Letargo

A veces, cuando visito ciertos blogs que mantienen una constancia de publicación envidiable, pienso que sus dueños deben de ser personas cuyas emociones no fluctúan como las mías.

Soy una persona muy feliz, pero no todos los días me siento igual. A veces, paso dos o tres semanas tontas, en las que, sin motivo aparente, estoy sensible, mimosa, sin ganas de hacer cosas, en letargo, en "pause". A veces esas semanas se convierten en un poco más de tiempo. Y tal vez después vienen otras dos o tres semanas, o meses, de una inspiración constante, con la mente inquieta y absorbiendo la vida como si se me escapara a chorros.

Yo no me siento mal por ello, ¡para nada!, forma parte de mí y sé que también de muchísimas más personas. ¿Verdad?

Esta entrada es sólo para pediros disculpas por no visitar vuestras cocinas con la asiduidad de siempre. Ando también saturada de trabajo, tengo muchos frentes abiertos y me cuesta atenderlos todos.

Como veis también estreno diseño del blog. Me siento orgullosa de él porque lo he diseñado yo. Ojalá os guste. Tengo en mente un proyecto para ponerme a diseñar blogs bajo pedido. Ya os contaré por si os interesa.

¡Pronto recetas! Eso sí, ya no serán siempre tartas. Quiero abrirme a otros mundos dulces. ¡Queda tanto por hacer! Cupcakes, galletas, golosinas, helados… ¡Que ya se me está despertando del letargo mi instinto “reposteril”!

Muchas gracias a todos por seguir ahí. Me llenáis mucho. :-)

Para endulzarnos un poquito la vida...

Esta semana no hay tarta, pero sí algo muy dulce. Es el corto Sweet dreams de Kristen Lepore, diez minutos para soñar y desconectar de la vorágine de la vida cotidiana.

Dedicado a nuestra pinup.
Soñemos mientras podamos.


Gracias, Dimpy, por el enlace.

Tarta Ovejita


¿No os pasa que compráis utensilios de cocina que se os antojan y pensáis que son "supernecesarios" y luego pasan meses hasta que decidís desempolvarlos y estrenarlos? Eso me ha pasado con este molde.

Lo compré porque me enamoré de él en cuanto lo vi. Pero entró en uno de esos cajones mágicos de los que ya no sale nada de lo que entra. Puede que esté ahí siempre, puede que lo muevas para sacar otros "cacharritos" que hay debajo, pero tú nunca más lo ves. Se vuelve invisible.

Pero el día que te quedas sin inspiración y decides echar un vistazo en los cajones mágicos, ¡voilà!, es como cuando te encuentras un billete en un bolso del invierno pasado.

He hecho trampa. Es fondant, pero no lo he hecho yo. Es comprado. Me da mucha pereza hacer el fondant. Bastante trabajo tiene ya modelarlo como para, además, fabricarlo. El sabor del fondant comprado es horrible, sabe mucho mejor el fondant de nubes, pero, bueno, se retira y a comerse "lo de dentro".

Por cierto, que el molde lo mismo sirve para una cosa que para otra. De hecho, lo de la ovejita es cosa mía. En realidad, es el molde de una mariquita que, además, tiene el superpoder de transformarse en abeja (gordita como Maya) y en otros dos bichos extraterrestres (a juzgar por los dibujos del folleto que lo acompaña). Vaya, que sirve un poco para cualquier animal. ¿No os lo imagináis de tortuga? :-) Caerá.

Nota: podéis hacerla igualmente sin molde, con un bizcocho redondo al que recortáis un poco por abajo para darle la forma de las patitas.


Ingredientes:

Para el bizcocho de yogur con semillas de amapola:
  • 2 yogures
  • 2 medida del yogur de aceite de girasol
  • 4 medidas del yogur de azúcar
  • 6 medidas de yogur de harina de repostería
  • 6 huevos
  • 2 sobres de levadura Royal
  • La ralladura de 2 limones
  • 2 cucharadas de semillas de amapola
Para el almíbar de cuatro especias:
  • 100 g de agua
  • 130 g de azúcar
  • El zumo de 1/2 limón
  • 1/2 cucharadita de cuatro especias (quatre épices)
Para el dulce de leche:
  • 1 litro de leche entera
  • 350 g de azúcar
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato
Decoración:
  • Glasa blanca: 1 clara de huevo, 300 g de azúcar glass y el zumo de 1/2 limón.
  • Fondant (podéis hacer el fondant de nubes)
  • Colorante rosa y negro en gel
Elaboración:

Para el bizcocho de yogur con semillas de amapola:
  • Se baten todos los ingredientes y se vierte la mezcla en el molde, bien engrasado, dejando un dedo de altura hasta el borde sin masa (por lo que sube después).
  • Se hornea a 160º hasta que esté hecho; en mi horno, 1 hora exacta.
Para el almíbar de cuatro especias:
  • Se vierte el agua, el azúcar y el zumo de limón en el vaso y se programa 7 minutos a 100º en velocidad 2.
  • Al acabar, se añaden las especias y se remueve.
  • Se deja enfriar por completo.
Para el dulce de leche:
  • Se ponen todos los ingredientes en una olla y se deja cocer a fuego moderado sin dejar de remover hasta que coja la textura deseada (teniendo en cuenta que al enfriar espesa bastante), en torno a 45 minutos. (En Thermomix, se ponen todos los ingredientes en el vaso, se coloca el cestillo sobre la tapa en lugar del cubilete y se programa 45 minutos, temperatura Varoma, velocidad 5).
  • Cuidado con el espesor del dulce de leche: cada marca de leche espesa a un ritmo distinto. Por ejemplo, Puleva Calcio está lista en 45 minutos, mientras que Central Lechera Asturiana necesita en torno a 50-52, y con 55 ya está espesa en exceso.
Montaje de la tarta:
  • Al hornearlo, el bizcocho subirá e, incluso, se saldrá un poquito del molde (forrad bien la rejilla o bandeja de debajo). Esto es necesario para que el bizcocho no sólo esté al ras del molde por el centro, sino también por los laterales. No pasa nada. Ahora se nivela, cortándolo a ras del molde y queda así con la altura perfecta.
  • Se desmolda.
  • Se corta por la mitad y se empapa con almibar la mitad de abajo.(A mí me gusta hacerlo con una brocha, lo absorbe más despacio y, en mi opinión, mejor).
  • Se rellena con dulce de leche.
  • Se cubre con la otra mitad del bizcocho y se vuelve a empapar con almibar.
Decoración:
  • Se colorea el fondant (rosa claro para la cara, rosa más fuerte para las patas y los mofletes, negro para los ojos, la boca, las orejas y las pestañas). Esto se hace con ayuda de un palillo de dientes y unos guantes de látex, y amasando. (El palillo no se reusa, sólo una vez y a la basura, para no "contaminar" el colorante).
  • Se estira y recorta un trozo de fondant rosa con la forma de la cara (nos podemos ayudar colocando el fondant sobre el molde, por la parte de fuera), y se cubre la cara del bizcocho con él.
  • Se hace lo mismo con las patitas.
  • Se modelan los ojos, las pestañas, la boca, las orejas y los mofletes y se reservan.
  • Se hacen los rulos de lana, de la misma manera que, cuando éramos pequeños, hacíamos las ruedas de churros con la plastilina.
  • Se hace la glasa, batiendo todos los ingredientes juntos (en Thermomix, unos segundos a velocidad 6), y se extiende sobre el cuerpo de la oveja, sellando bien los bordes del fondant que ya hemos colocado. Es importante guardar un poco de esta glasa para después (bien tapada, con film en contacto directo con ella, para que no se reseque).
  • Sobre la glasa, aún húmeda, se colocan los rulos de lana, con cuidado de tapar con ellos todas las juntas (los bordes del fondant de la cara, etcétera, todo lo que no debe verse).
  • Finalmente, usando la glasa reservada a modo de pegamento, se pegan sobre la cara los ojos, las pestañas, la boca, los mofletes y las orejas, sobreponiendo éstas un poco por encima la lana.

Bica con crema de naranja y chocolate

Muchas gracias.

Muchas gracias, especiales, a todas esas personas que, sabiendo que me gusta mucho ver las versiones que hacéis de las tartas de este blog, me habéis enviado e-mails con fotos de ellas. Muchas gracias por haberme regalado un cachito de vuestro tiempo, y un cachito de vosotros mismos. Me gusta saber más de vosotros.

Muchas gracias también a las casi 100 personas que dejasteis un comentario en la entrada anterior en apenas una semana. Me pone muy feliz y, a la vez, me asusta un poco. Cuando haces algo que gusta tanto, sientes miedo de no volver a alcanzar nunca esa cima, de que todo lo que venga después sea "peor". Pero también es un reto, un reto a superarse, a seguir escalando, a mirar también en otras direcciones. Gracias por despertar todas esas emociones. Gracias de corazón.


Ingredientes (para un molde redondo de 22 cm):

Para la bica (Laura y Su):
  • 3 huevos medianos
  • 200 g de harina de repostería
  • 200 g de azúcar
  • 100 g de nata líquida
  • 100 g de mantequilla
  • 1 sobre de gaseosillas para bizcochos (El Tigre, Hacendado...)
Para la crema de naranja (orange curd):
  • 250 g de azúcar
  • La piel de 1 naranja (sin nada de blanco)
  • 200 g de zumo de naranja
  • 120 g de mantequilla
  • 4 huevos
Para las flores de glasa:
  • 350 g de azúcar glass
  • 1 clara de huevo
  • 1 cucharada de zumo de limón
  • Colorante naranja
  • Bolitas de chocolate negro (Vahiné)
Además:
  • Chocolate Nestlé Postres o similar (tableta gordita)
  • Cacao puro en polvo
  • Bolitas de chocolate blanco (Vahiné)
Elaboración:

Para la bica:
  • Se baten los huevos con el azúcar y la mantequilla derretida hasta que blanqueen. (En Thermomix, con mariposa, 3 minutos en velocidad 3).
  • Se añade la nata y la ralladura de limón y se bate durante otro minuto.
  • Se añade la harina y la gaseosilla y se mezclan justo hasta que se integren bien. (En Thermomix, se quita la mariposa y se mezcla 10 segundos en velocidad 6).
  • Se engrasa un molde y se vierte la mezcla en él.
  • Se hornea a 160º hasta que al meter un palillo salga limpio. El tiempo dependerá según el horno: en mi caso, 40 minutos.
Para la crema de naranja con Thermomix:
  • Se pulveriza el azúcar, 30 segundos en velocidad progresiva 5-10.
  • Se añade la piel de la naranja y se repite el proceso.
  • Se añaden el resto de ingredientes y se programa 20 minutos, 90º en velocidad 4.
Para la crema de naranja a la manera tradicional:
  • Hay que usar azúcar glass y la ralladura de una naranja, en lugar de la piel entera.
  • Se ponen todos los ingredientes a fuego lento, con cuidado de que no hierva y sin dejar de remover, hasta que coja el cuerpo de una crema, aproximadamente 20 minutos.
Para las flores de glasa:
  • Se prepara una glasa real de punto fuerte, mezclando el azúcar glass tamizada con la clara y el limón (En Thermomix, en velocidad 6). Tiene que quedar una pasta relativamente dura, de manera que cuando hagamos flores con la manga pastelera se queden tal cual, y no vayan perdiendo la forma, lo que ocurre cuando el punto no es fuerte, sino ligero. Para espesarla, se añade más azúcar glass. Para aligerarla, se añade más limón. Sabremos que está cuando al hacer una estrella ésta conserva su forma. La textura que se debe conseguir es la de la pasta de dientes.
  • Se añade colorante a la glasa.
  • Se mete la glasa en una manga pastelera con una boquilla 2D (de Wilton), y, sobre un silpat o papel vegetal, se va apoyando la manga y dejando salir glasa hasta conseguir una flor del tamaño que se quiera. Se repite la operación según las flores que queramos.
  • Rápidamente, se pone sobre cada flor una bolita de chocolate negro.
  • Se dejan secar las flores (tardan varias horas, mejor hacerlas el día de antes).
Montaje de la tarta:
  • Se desmolda el bizcocho y se recortan los bordes para que quede cuadrado.
  • Se corta por la mitad y se rellena con la crema, untando también los laterales del bizcocho.
  • Se espolvorea la superficie con cacao en polvo (con ayuda de un colador, para que no caigan grumos).
  • Con una mandolina, se ralla el chocolate, y se pega en los laterales de la tarta.
  • Se colocan las bolitas de chocolate blanco y, en los huecos de éstas, las flores de glasa.

Tarta de galletas, nocilla y almendras


¿Quién no ha soplado velas sobre una tarta de galletas? (Qué recuerdos, ¿eh?)

Quizá, la tarta más universal. Aunque, como pasa con todo, cada cual la hace a su manera. Mi favorita es ésta: capas de galletas y nocilla con cobertura de almendras. La primera vez que la probé me pereció mentira que "eso" que parecía chocolate fuera nocilla. Sigo pensando que no sabe a nocilla, o al menos su sabor no se me hace reconocible mezclado con las galletas.

Hoy no hay vela, pero con media hora más la hemos puesto un poco más coqueta. Espero que os guste. (Me encantan las gerberas).


Ingredientes:

Para la tarta:
  • Galletas a la canela (tipo Napolitanas)
  • Nocilla o Nutella
  • Leche a temperatura ambiente
  • Un chorrito de licor (Amaretto, Tía María...)
  • Almendras tostadas picadas sin sal
  • Azúcar rosa (**Ver anotación al final)
Para las hojas de chocolate:
  • Chocolate negro 72% de cacao (o similar, pero no Nestlé Postres, que queda más denso al fundirlo y dificulta el pintado de las hojas)
  • Hojas de rosal o cualquier otra planta cuyas hojas os gusten
Además:
  • Una gerbera rosa
  • Un lazo rosa
Elaboración:

Para la tarta:
  • Se mojan ligeramente las galletas en la leche mezclada con el licor (según lo blandas o duras que queremos que se queden), se escurren bien, y se van alternando capas de galletas y nocilla sobre un plato, fuente... La nocilla es fácil untarla en las galletas con un cuchillo cuando hace calor. Si no, se mete unos segundos en el microondas y se extiende de maravilla.
  • La última capa de galletas se unta también con nocilla y se cubre con las almendras y el azúcar rosa.
  • Los laterales de la tarta se untan también con nocilla y se tapan con galletas.
Para las hojas de chocolate:
  • Se lavan bien las hojas y se secan.
  • Se derrite el chocolate en el microondas y, con ayuda de un pincel de cocina, se pinta la parte de abajo de las hojas.
  • Se dejan enfriar las hojas en la nevera unos 15 minutos y se pintan de nuevo, para dar más grosor a la primera capa.
  • Se dejan endurecer en el frigorífico. Si tenemos prisa, en el congelador.
  • Se retiran las hojas de verdad y tendremos las réplicas de chocolate.
Y después:
  • Se envuelve la tarta con el lazo.
  • Y, finalmente, se colocan las hojas de chocolate de forma armoniosa sobre la tarta, y, sobre éstas, la grebera sin tallo.
  • Se conserva a temperatura ambiente, para que no se endurezca la nocilla.
Nota: yo he comprado el azúcar rosa, pero es fácil hacer azúcar de colores. Sigue las indicaciones de Morgana, artista donde las haya.

Tarta de queso y uvas al moscatel


Uvas con queso saben a beso.

Se acaba el verano. No el verano como estación, pero sí el verano escolar. En breve comienza la vuelta la rutina, ésa que muchos no soportan y a mí me encanta. Me gusta el orden, los horarios, tener un lista larga de cosas pendientes de hacer, las obligaciones que no me dejan dormirme en los laureles y que me obligan a vivir. Porque eso es vivir, hacer cosas. No me gusta el sofá. Ni la tele. En casa son sólo distracciones del verano, un lugar donde pasar las horas muertas de un tiempo que se nos escapa. Y es que a veces matar el tiempo también es necesario, pero yo no lo quiero como rutina.

Que aquí estamos de prestado.

Feliz despertar del letargo. Feliz vuelta a la vida. No es septiembre, pero casi.


Ingredientes (para un molde de 18 cm):

Para la base de galletas:
  • 150 g de galletas digestive de avena
  • 60 g mantequilla a temperatura ambiente
Para la crema de queso con uvas:
  • 500 g de queso crema (tipo Philadelphia)
  • 250 de chocolate blanco
  • 250 g de leche entera
  • 40 g de azúcar
  • 1 sobre de cuajada
  • Uvas negras y blancas sin pepitas.
Para la gelatina de moscatel:
  • 70 g de azúcar
  • 70 g de agua
  • 70 g de vino blanco dulce de moscatel
  • 3 hojas de gelatina
Elaboración:

Para la base de galletas:
  • Triturar las galletas hasta hacerlas polvo y mezclar bien con la mantequilla. (En Thermomix, pulverizar las galletas 10 segundos en velocidad 10, añadir la mantequilla y programar 10 segundos en velocidad 5.
  • Se extiende homogéneamente sobre la base de un molde desmontable y se reserva en el frigorífico.
Para la crema de queso con uvas:
  • Se derrite el chocolate y se mezcla con la leche, la cuajada, el queso y el azúcar, y se bate bien. Se pone en un cazo, y sin dejar de remover se lleva a ebullición. En cuanto empiece a hervir, se retira del fuego. (En Thermomix, se echan todos los ingredientes en el vaso y se programa 7 minutos, 90º, velocidad 5).
  • Se vierte sobre la base de galletas e inmediatamente se colocan las uvas sobre la crema.
  • Se deja enfriar en la nevera durante una hora.
Para la gelatina de moscatel:
  • Se pone a hidratar la gelatina en agua fría.
  • Se pone en el fuego el azúcar y el agua, se lleva a ebullicióny se deja hervir unos minutos, hasta que obtengamos un almíar ligero.
  • Se retira del fuego y se añade el vino y la gelatina, removiendo hasta su completa disolución.
  • Se deja templar y se vierte con delicadeza sobre las uvas.
  • Se deja cuajar en el frigorífico durante otra hora.

¡¡Vacaciones!!

Las tartas hacen una pausa hasta septiembre. Las visitas a vuestras cocinas, también. La respostera se va de vacaciones. ¡Hasta pronto, amigos!